A partir de los cambios en los artículos 41 y 134 de la Constitución Política Mexicana. De los que los principales afectados han sido los medios electrónicos, concretamente las televisoras, quienes dejarán de percibir multimillonario ingreso por difusión de Spots. Han generado gran polémica sobre cómo y cuándo pasan los spots de los partidos. La discusión ya genera titulares en los principales medios. En medio de esta discusión, El Universal entrevista hoy al Consejero del IFE Virgilio Andrade (ver nota) menciona que no monitorearán Internet ni los nuevos medios.
Y aunque quisieran ¿cómo harían algo así? En esa misma nota los comentarios del público lector, son más que elocuentes y dejan de manifiesto que los políticos no tienen ni idea de Internet y los nuevos medios.
La Asociación Mexicana de Internet, en un estudio sobre Uso de Nuevas Tecnologías, elaborado en el 2007, ya advertía de que para el 92% de los usuarios de Internet la Televisión pasó a un tercer nivel de importancia. Son más importantes Internet y el celular que la televisión. Lo absurdo aquí es que modifiquen la Ley pretendiendo controlar los medios, cuando a la gente ya no le interesan.
Hoy el fenómeno de las redes sociales ha generado un "boom" en la comunicación personal. Volviendo al estudio de referencia basta ver que el 57% de los internautas tiene una página personal, para preguntarse ¿cómo el IFE puede censurar a las personas? Estas personas lo mismo opinan sobre música, videos, literatura que de política y elecciones. ¿Cómo controlarlo? Claro es que entre el desconocimiento del medio y sus alcances, tanto las televisoras como nuestros políticos están en el camino equivocado.
Aún hoy el IFE pretende controlar las erogaciones efectuadas en los nuevos medios, pero nuevamente ¿cómo hará esto? Si la gran mayoría de las redes sociales son completamente gratuitas. Pero más allá de las pretenciones del IFE surgen varias preguntas:
¿Qué pasará días previos a la elección cuando no habrá propaganda y la gente envíe correos promoviendo el voto en favor de algún candidato o partido?
¿Qué pasará cuando el día de la elección lleguen mensajes de texto persuadiendo o disuadiendo el voto en favor o en contra de candidato o partido?
¿Qué hay de los videos de YouTube?
¿Qué de los PodCast?
Y peor aún...
¿Qué pasará cuando se den cuenta de que esto fue más efectivo y barato que cualquier otro medio?
Surgirán, seguramente, las iniciativas para tratar de censurar a Internet, peor aún, para censurar a la población. Esa no es la solución, sólo es la Ley que retorcida por las propias prácticas de nuestra política la han llevado a la sinrazón y el exceso de control. Excesos de todos los actores: partidos políticos, medios impresos, periodistas, televisoras, radio, entre otros.
Recientemente, en éste mismo espacio, escribí un resumen de un estudio efectuado por nuestra empresa sobre cómo Barack Obama logró el éxito y la influencia de Internet en la consecución del mismo. Entre otros factores destaco que Barack Obama recaudó por Internet $750 millones de dólares, pero sólo invirtió $14 millones. Cuando en Televisión invirtió $308 millones de dólares. No sólo es notable el retorno de inversión que el medio genera, sino que le resultó idóneo para lograr su victoria.
Hoy Internet marca un nuevo paradigma sobre los procesos electorales, pero que más allá de la propia mercadotecnia política, hay que analizar la condición humana y de ésta última la penetración y fuerza del medio, es decir, cómo Internet ha cambiado a las personas, cómo ha logrado modificar sus hábitos y costumbres. Entender mejor al medio permitirá aprovecharlo en favor de todos.
Creo que si apenas comenzaron las precampañas y ya están discutiendo sobre el tema, nos espera una campaña electoral que seguramente marcará un antes y un después. Lo paradójico es que Internet, es el medio más democrático de todos.